PREVIA: Sin tiempo para lamentos

Las eliminatorias hexagonales son así; llenas de curvas, altibajos y derrotas dolorosas. El pasado viernes la tricolor cayó en el Estadio Azteca por 2-0, derrota que dolió el doble en la afición de nuestro país; la atmósfera que se creó entorno al encuentro y el buen inicio de la sele en esta fase, hizo que los fanáticos se ilusionaran más de la cuenta. Pensar en un segundo Aztecazo se volvió la constante, esto se traduce a los aproximadamente 15mil ticos que hicieron el viaje para acompañar a la nacional en su visita al imponente escenario.

Al final de cuentas el marcador fue en contra, toda la ilusión se vino abajo, Costa Rica dejó un mal sabor de boca tras un arranque titubeante que le pasó factura y no supo dar vuelta. El fútbol es así, cuando se da una visita ante uno de los equipos más fuertes del área, en las cuentas siempre se presupuesta una derrota, arrancar puntos es ganancia. En fin, todo ese triunfalismo e ilusión que se generó entorno al encuentro, se transformo en decepción y preocupación en los aficionados. Los medios bombardearon tanto en la previa que la derrota pegó muy duro en los seguidores de la nacional.

Sin embargo, dicha amargura no debe ir más allá que de la afición; los jugadores y cuerpo técnico deben tomar la derrota con serenidad, calma y análisis. Verse dolidos y lamentarse en el momento, pero con la mente clara en cambiar el chip, porque 4 días hay una oportunidad de levantarse y redimirse con la afición.

El rival de turno es Honduras; los catrachos siempre aguerridos y duros, con la ambición de vencer en el clásico centroamericano. No obstante, se encuentran heridos, Estados Unidos les propinó un 6-0 en suelo norteamericano el viernes anterior, goleada que sin lugar a dudas hará que los dirigidos por Jorge Luis Pinto busquen lavarse la cara, dar un golpe de autoridad y seguir en la pelea clasificatoria con miras a Rusia 2018.

La Sele, por su parte, tienen en sus manos una oportunidad de oro; un gane en tierras hondureñas no se consigue desde la eliminatoria rumbo a Corea y Japón 2002, esa vez la nacional sacó la tarea 2×3. Ahora debe ser inteligente, ganar significaría un paso sumamente importante pensando en el mundial. La victoria también dejaría en cuidados intensivos al rival, podría costar la cabeza del profe Pinto y también la clasificación al mundial para los catrachos.

El empate no es mal negocio; la fórmula de ganar todos los partidos en casa y sacar puntos de afuera, matemáticamente comprobado, da la clasificación a la fiesta grande de cada 4 años. Para esto Keylor, Celso, Ruiz y compañía deberán manejar los momentos de más agobio y desesperación que presentará el encuentro.

Ambiente hostil, juego brusco y un viejo conocido como Jorge Luis Pinto será lo que se encuentren los dirigidos por Óscar Ramírez mañana en el Francisco Morazán, al ser las 3:00 p.m., sin dejar de tener la vista puesta en su principal objetivo, Rusia 2018.

Foto: La Nación.