Pablo Daniel Antonio Gabas: MÁS ALLÁ DEL ÍDOLO

Siempre atento y con un semblante amable nos encontramos a Pablo Daniel Antonio Gabas. Mientras caminábamos hacia la sala de prensa de su segunda casa, el Alejandro Morera Soto, para realizar la entrevista, el argentino nacionalizado costarricense tuvo un momento para grabar un video de apoyo y pronta recuperación para un niño que iba a ser sometido a una operación.

Sus atributos como jugador son bien conocidos, como ser humano los fuimos conociendo más a fondo durante la amena entrevista que nos concedió. En su rostro se refleja atención, madurez y experiencia que se refleja en su cabellera, donde empiezan a resaltar unos cabellos blancos. Su especial atención y su notable generosidad eran solo el preludio de que se aproximaba una amena charla.



“Un loco para la pelota, desde siempre”

Y es que sí, un nombre como el de Pablo Gabas, no necesita mayor presentación. Nacido un 21 de abril de 1982, en Paraná, Entre Ríos, una provincia del norte de Argentina que limita con Uruguay, en una familia conformada por su madre, su padre, dos hermanas y él. En su ciudad natal realizó sus estudios de primaria, ya en la adolescencia migró a la ciudad de Rosario para terminar la secundaria y empezar su carrera futbolista en Newells Old Boys.

Para el entrevistado, hablar de la niñez, es recordar paseos familiares. Según dice el argentino, la familia  de parte de su madre es bastante grande y cuenta que cada vez que se juntaban eran unas 56 o 60 personas reunidas que se veían para fechas especiales como la Navidad, el año nuevo o algún cumpleaños.

El jugador de 35 años, asegura que: “nosotros allá en Argentina, cuando nacemos, tenemos dos maneras de salir al exterior; porque tenemos plata y la otra es porque buscamos sobrevivir con algo.  El caso mío fue el de sobrevivir”. Gabas tiene frescas las memorias de sus primeros días en el club Patronato de Paraná, donde, a partir de los ocho años hizo sus primeras armas como futbolista, junto a su padre que le acompañaba domingo a domingo en la cancha.

Los recuerdos de niño del jugador están ligadas al balón y al mundo del fútbol, él afirma que siempre fue lo que quiso desde pequeño, de hecho, se define como “un loco para la pelota, desde siempre”.

“En Argentina, cuando nacemos, tenemos dos maneras de salir al exterior; porque tenemos plata y la otra es porque buscamos sobrevivir con algo

Relata que ya desde niño le iba bastante bien, por ende, escuchaba a la gente diciendo que “el zurdo juega bien” y desde ese momento se dio cuenta que el fútbol sería verdaderamente un escaparate para su vida.

Empezar a formar su futuro futbolístico no fue algo sencillo; se fue de su casa a los 14 años para hacer una prueba con Newells Old Boys de Rosario junto a grupo de chicos de Patronato, no obstante, Gabas fue el único seleccionado para quedarse en las filas del cuadro Rosarino. Las personas del club vieron talento en él e inmediatamente hablaron con su padre para externarle el deseo de contar con Pablo.

Newells no fue el único equipo interesado en aquel momento. Equipos como River Plate y Racing Club de Avellaneda andaban haciendo visorias por su ciudad y le habían externado a su padre el interés de que Pablo participara de ellas. Sin embargo el factor de la cercanía de Rosario fue determinante, ya que en caso de alguna urgencia, la diferencia eran dos horas para trasladarse, mientras que con Buenos Aires eran seis.

Pablo hace memoria y detalla que el día que partió a Rosario para unirse a una de las canteras más fuertes del balompié albiceleste, sus padres le alistaron el bolso y posteriormente se fue con un primo a la ciudad donde estuvieron paseando durante el día y al caer la noche le tocó quedarse solo y empezar a afrontar retos.

En la casa club del equipo, detalla que le tocó vivir con muchos jugadores con los que hoy sigue teniendo cercanía como Leonardo Ponzio, Maxi Rodríguez, Fernando Belluschi y Nicolás Burdisso, quienes a la postre terminaron siendo figuras del fútbol argentino.

El actual mediocampista de Alajuelense, es enfático a la hora de hablar de su país de origen, que, pese a no vivir ahí hace bastante tiempo, es fiel consumidor de la riqueza cultural, de las costumbres, aparte de que intenta estar al tanto de lo que sucede por diferentes medios.

Entre las cosas que extraña del país sudamericano, aparte de los amigos, es la forma de vida que tienen los argentinos. Él cuenta que la dinámica social de cada país es diferente, y que en el caso de Argentina es un territorio que, o se está bien o se está mal, no hay un punto medio.

En esta cuestión, el deportista puntualiza que le tocó crecer inmerso en mucha convulsión sociopolítica y que esa misma premura, muchas veces, hace que extrañe sus orígenes. Aunque cuenta que en algunas ocasiones, va y a los 15 días ya se quiere devolver porque extraña la tranquilidad de Costa Rica.

“Yo a Costa Rica la llevo muy en el corazón”

Costa Rica es el país que lo adoptó, tanto futbolísticamente como social.  “Yo a Costa Rica la llevo muy en el corazón”, así lo confiesa Pablo Gabas, quien se nacionalizó costarricense en el año 2011. Y es que en este pedazo de tierra centroamericana, formó una familia con su esposa Dayana Guillén, con quien tiene dos hijos.

De hecho, el nacimiento de Daniel y Mateo, sus dos pequeños hijos, es algo que para él no tiene comparación alguna. Gabas comenta que a nivel profesional existen logros importantes, inclusive el sacar un título académico, no obstante, la llegada de sus nenes fue algo muy significativo para su vida.

En el país también encontró un lugar para desarrollarse como futbolista y como persona, con sus valores, ideales y sus principios. Gracias al fútbol, el argentino relata que ha podido ayudar, de distintas maneras, a muchas personas y eso es algo de lo que el se siente feliz, agradecido y orgulloso.

Cerca de cumplir 36 años, con pasos en países como Argentina, México y Costa Rica, es consciente que la profesión de futbolista, al jugar como extranjero, te da muchas cosas lindas pero también te quita otro montón; los momentos en familia, para ser más puntuales.

Pablo destaca que las partidas de su madre, en 2006,  y su padre, en 2015, han sido los momentos más difíciles que le ha tocado sobrellevar en lo que lleva de vida.



Pablo recién finalizó su entrenamiento matutino previo a un largo viaje a la ciudad de Liberia para disputar un partido del torneo local. Eso sí, antes de sentarnos en esta amena conversación, el mediocampista pasó por la sala de masajes del Alajuelense para recibir un poco de terapia regenerativa. No es para menos, con 17 años de jugar profesionalmente al fútbol, las piernas empiezan a pesar y la recuperación suele ser un poco más difícil con respecto a cuando iniciaba.

“Hice una vida alrededor de una institución”

En su palmarés se contabilizan ocho campeonatos, eso sí, con un común denominador, todos con la camisa de Alajuelense. Temporada 2004-2005, Invierno 2010, Verano 2011, Invierno 2011, Invierno 2012 y Supercopa 2012 a nivel local, Concacaf Liga de Campeones 2004 y UNCAF 2005 a nivel internacional. Estos son los números que lleva en su espalda Pablo Gabas y que lo acreditan como un referente histórico de la institución rojinegra.

Pese haber jugado en equipos como el Club Atlético Patronato (Argentina), Necaxa, Querétaro, Jaguares de Chiapas (México) y Santa Bárbara (Costa Rica), en La Liga fue el lugar donde pudo desenvolverse plenamente.

Pablo llegó al club erizo en el año 2004, con 21 años, detalla que, pese  a ser un club que le abrió las puertas, alrededor de él giraban muchas preguntas, ya que era un jugador joven y extranjero; por lo general a clubes grandes como Liga Deportiva Alajuelense suelen llegar jugadores con recorrido y ya consolidados.

A la hora de arribar a Alajuelense, topó con un equipo lleno de figuras como Wilmer López, Pablo Izaguirre, Froylán Ledezma, entre otros,  y aparte de ser el equipo más ganador en la historia rojinegra con un tetracampeonato en el torneo local.

Su éxito, en su opinión, se debió a que desde el inicio afrontó el reto con toda la seriedad que ameritaba, desde entregarse al máximo en la cancha hasta cuidarse fuera de ella, saber de qué en todo momento representa un equipo de jerarquía como Alajuelense.

El argentino es claro al decir que a La Liga le dio todo lo que un jugador debe darle a un club, y que a la postre fue recíproco porque al momento de sentirse respaldado por la institución.

De esta forma Pablo deja ir una frase para enmarcar: “Hice una vida alrededor de una institución”; Gracias a ese cariño y respaldo, le dio un lugar en su vida al apodado “el equipo de su gente” y todo lo que a este rodea y envuelve.

El argentino cuenta con un total de siete trofeos en sus vitrinas. En la imagen no se incluye el título de UNCAF obtenido en 2005 con los rojinegros. Fotografía: La Prensa Libre

El rojinegro siempre predominó en su carrera; son los colores de casacas de algunos equipos donde militó (Patronato, Newells Old Boys y Alajuelense). Añade, entre risas, que su mamá le decía que iba a terminar jugando en el AC Milán.

El capitán de La Liga se acuerda con emoción de cuando en el año 2012 los manudos visitaron el Coloso del Parque, la casa de Newells Old Boys. El encuentro fue anunciado como el regreso de Maxi Rodríguez a La Lepra y el cuadro erizo fuel el invitado especial.

Describe como “hermoso” el jugar en la cancha del club argentino. Aunque el partido era para el regreso de su excompañero en ligas menores, en la cabeza de Pablo significaba aún más. Era la vuelta para él a la que en un momento fue su casa o lugar de formación, además que en el choque se reencontró con varias personas que lo ayudaron en sus inicios, por lo que también vivió mucho de ese retorno.

 

“Man, te convertiste en una leyenda del club”

Al referirnos a goles y momentos de éxtasis de Pablo Gabas con la camiseta de Alajuelense, se vienen un montón de imágenes del argentino mordiendo el escudo manudo con mucha euforia. Para él, están los goles significativos y los goles lindos.

El primero que viene a su mente al hablar de goles significativos es, sin duda, el que le anotó a Herediano en la final del torneo Invierno 2010, donde a los 89 minutos bajó un balón de Argenis Fernández e impacto, con su pierna izquierda, un balón al fondo de las redes.

Gol que desató la locura en las gradas del Alejandro Morera Soto, que significaba el empate en el partido y que a la postre Alajuelense terminaría obteniendo el título por la vía de los penales. El trofeo que llegó luego de más de cinco años de sequía en la institución eriza, por lo que la anotación de Gabas es una de las más memorables en la historia reciente de los rojinegros.

Narra que al día siguiente del partido, un empleado del club se le acercó y le dijo: “Man, te convertiste en una leyenda del club”. Al inicio no cayó en razón de lo que se había logrado,  con el tiempo que fue dándose cuenta de la magnitud que significó ese gol y ese cetro.

Otro tanto que salta a colación para Pablo es el que le marcó a LA Galaxy en la Liga de Campeones del año 2011, cuando los equipos se vieron la cara en la fase de grupos del torneo del área.

A los 27 minutos de juego, un tiro libre a media distancia, Pablo Gabas y Marcelo Sarvas frente el balón, estaba más para un derecho, no obstante, el argentino soltó carrera y prendió un zurdazo directo al ángulo del marco sur de la llamada “Catedral del Fútbol”. En un ambiente hostil, con una atmósfera tremenda, la afición se unió en el grito de gol.

“Yo me quedo con el de Galaxy, por todo el morbo que se maneja. Estaba David Beckham, el mejor pateador de tiros libres de toda la historia a mi entender. Un tipo con una presencia enorme, no solo a nivel de Inglaterra, sino a nivel mundial”.

Y es que para dicho encuentro, se generó una expectativa tremenda. Pablo Gabas ese día recibió la nacionalidad de costarricense, Alajuelense era el bicampeón del fútbol tico y le peleaba de igual a igual a cualquier equipo del área. Por otro lado el rival era el idóneo para una gran noche, en las filas del cuadro estadounidense se encontraban figuras de la talla de Landon Donovan, David Beckham y Robbie Keane.

Él, personalmente, se queda con este gol, en sus palabras; “Yo me quedo con el de Galaxy, por todo el morbo que se maneja. Estaba David Beckham, el mejor pateador de tiros libres de toda la historia a mi entender. Un tipo con una presencia enorme, no solo a nivel de Inglaterra, sino a nivel mundial”.

En su opinión, las dos anotaciones recién nombradas, también son las ocasiones donde ha sentido que el Alejandro Morera Soto se ha podido venir abajo por la euforia y algarabía que desataron sus tantos.

En un segundo plano, pero no menos importantes, Gabas ubica el gol anotado al Morelia de México en la misma, antes mencionada, edición del torneo del área. Alajuelense se jugaba la vida en el Estadio Morelos, a los 36 minutos, Pablo recibió un balón un poco adelante del medio campo, miró el arco contrario y sin dudarlo mucho soltó un gatillazo imposible para el arquero del equipo visitante.

A la postre Alajuelense fue eliminado en ese encuentro, pero, el golazo que marcó, siempre estará en un lugar especial para él y para los aficionados manudos.

El 21 de setiembre de 2011, Alajuelense y Los Ángeles Galaxy se vieron las caras en el Alejandro Morera Soto. Los manudos ganaron 1-0 con gol de Pablo Gabas. Fotografía: aldía/archivo. (Click en la imagen para ver el gol)

Otras anotaciones que se asoman en su cabeza son algunas hechas al Deportivo Saprissa, el clásico rival. Aunque no tiene uno bien definido, dice que son goles lindos y que sean con el rival histórico de los rojinegros, les da un plus extra.

Y es que el cuadro morado sale a flote cuando se le pregunta sobre el momento de su carrera que con más emoción recuerda.

Se viene a su memoria el título obtenido en 2004 por el torneo de la Concacaf, donde liguistas y saprissistas se vieron las caras en juegos de ida y vuelta, el primero acabó 1-1 y el segundo, en el Alejandro Morera Soto, La Liga logró el campeonato con un contundente 4-0.

Las anotaciones en ese partido cayeron por intermedio de Froylán Ledezma, Alejandro Alpízar en dos ocasiones y Wilmer López cerró la cuenta. En aquel encuentro Pablo salió como titular y brindó la asistencia para el gol de Ledezma.

Detalla que fue un cetro importante, ya que Alajuelense acumula solo dos títulos a nivel de la Confederación (1986 y 2004),  por lo que son contados los jugadores manudos que han tenido este privilegio. Además menciona que lo tiene muy grabado en su retina por la forma demoledora en que se ganó, el plantel que tenía el equipo y como se prepararon para ese encuentro.

“Me pone contento, porque me permite, el día de mañana cuando se termine todo, saber que mis hijos van a venir y alguien les va a hablar de su papá, y creo que les va a hablar bien.”

Así bien, el volante comprende porque las personas lo nombran de esa manera, como un tipo que va a quedar en los libros de historia del club erizo. Formó parte de uno de los cuadros más ganadores de la historia de Alajuelense, anda alrededor de los 400 partidos con la camisa rojinegra y es, después de Joseff Miso, el extranjero con más goles en La Liga.

“Me pone contento, porque me permite, el día de mañana cuando se termine todo, saber que mis hijos van a venir y alguien les van a hablar de su papá, y creo que le va a hablar bien.”, así lo expresa de forma entusiasta el argentino.

 

“Lo de la selección fue muy raro”

Pablo Gabas se nacionalizó costarricense en 2011 y meses después recibió el llamado de Jorge Luis Pinto para formar parte de la Selección Nacional. Fotografía: archivo/aldía

Un tema que al aire en la carrera de Pablo Gabas, fue su paso por la Selección Nacional de Costa Rica.

Tras su nacionalización en 2011, el argentino pasaba por gran momento deportivo. Era el referente futbolístico de Alajuelense y su carta de presentación tanto en el campeonato nacional como internacional. Con liderazgo en el mediocampo y buen pie, sonaba como una opción para el cuadro nacional.

En el entorno de la Selección Nacional, dirigida en ese momento por Jorge Luis Pinto, se empezó a rumorear el posible llamado de Pablo; en ese momento La Sele vivía una reestructuración y buscaba una base para afrontar el camino eliminatorio para el mundial 2014.

Esos rumores se llegaron a concretar en el año 2012. Pablo debutó con la camisa de Costa Rica ante la selección de Gales. Posteriormente el argentino participó de un amistoso contra Jamaica en Kingston, un 21 de marzo del mismo año.

Pero el futuro le tendría una sorpresa, él lo veía como una revancha. Con 30 años en aquel momento y con gran nivel de juego, afrontaba el cierre del torneo Invierno 2012 con Alajuelense. De pronto, entre los meses de noviembre y diciembre, se empieza a hablar de un interés del Querétaro de México por el argentino.

Se empieza a hablar de una suma de dinero muy elevada  y en lo interno del equipo manudo veían el movimiento como espectacular porque sería un ingreso muy fuerte para un jugador de su edad y viniendo de un equipo centroamericano.

Pablo es consciente que en ese momento se jugó una moneda al aire. De haberse quedado en las filas rojinegras, posiblemente, iba a seguir siendo citado a microciclos y partidos con la selección. Si tomaba la oferta les ingresaría una buena cantidad de dinero al club y a él también. Sabiendo que el mundial no era algo seguro,  decidió firmar con los Gallos Blancos.

Luego de la final de aquel torneo, en el que Alajuelense salió campeón, y a los dos días ya el mediocampista estaba reportando con su nuevo club. Su nuevo equipo ya estaba formado, por lo que él debería empezar de cero e irse ganando el puesto, por lo que fue perdiendo regularidad y dejó de ser tomado en cuenta por Jorge Luis Pinto.

De igual forma, Pablo cuenta que tomó esa aventura muy contento y lo vio como una revancha en el fútbol mexicano.



Aproximándonos al final de la entrevista, ya en los pasillos de del Morera Soto empieza a ver movimientos, el equipo erizo viaja en algunos minutos a la ciudad de Liberia. Pablo muestra disposición y anuencia para el cierre de la amena plática.

“La vida la vivo feliz”

Ya el ocaso de su carrera va cayendo, una larga trayectoria va llegando a su fin, diferentes aventuras van quedando en el camino. El argentino es seguro al afirmar que ya, a este punto, si Alajuelense no decide renovarle el contrato, su carrera llega a su fin.

Es agradecido con Dios por todo lo que le ha ido dejando su carrera. Enfatiza en las amistades, los diferentes países que ha visitado, las diferentes culturas y especialmente el formarse profesionalmente, tanto del punto de vista futbolístico como académico, ya que detalla que pese a lo que conlleva ser futbolista, ha intentado sacar el mayor tiempo para estudiar.

Desde el año 2017,  “El Che” es bachiller en Administración de Empresas y en la actualidad le faltan ocho materias para graduarse de graduarse como contador público. De niño comenta que siempre le llamaron la atención los números, que desde los 12 años ya se decía: “qué lindo ser contador”. Por lo que estos logros académicos que está cumpliendo, son un anhelo de toda la vida.

Cuenta que su madre siempre le metió en la cabeza la necesidad de estudiar y superarse académicamente. Aunque en su mente estaba el fútbol, Gabas sabía que si quería sacarle provecho a la profesión tenía que tomar la carrera con seriedad y nunca jugar con ella. A pesar de ser un joven de 15 años se lo tomaba con mucha disciplina y sabía todo lo que lleva consigo ser futbolista.

Sobre la vida después de colgar los tacos, Gabas cuenta que: “tenés que hacer algo que estés feliz y que te guste”. Detalla que tiene algunos negocios propios, uno de ellos es el restaurante argentino “Al Sabor del Che”. Por ende, aunque le gustaría seguir ligado al club, es de la idea de quedarse en el lugar donde se sienta más cómodo.

“La vida la vivo feliz, todos los días”. Así abre el nacido en Paraná tras preguntarle sobre como mira la vida en este punto; con casi 36 años, una esposa, dos hijos, ídolo de una afición y una profesión por aparte. Se le nota satisfacción al decir que es agradecido con Dios por todo lo que ha vivido y que con su edad estar en una condición tan admirable.

Es consciente que no será un necio, que cuando su cuerpo se lo haga saber, será momento de parar. Por el momento hasta detalla que sus compañeros se sorprenden  de su rendimiento en partidos y entrenamientos. “Hoy estoy en ese plan de felicidad y disfrutar mucho, cada viaje, cada partido, cada entreno, cada vacilada… lo disfruto al máximo.”

 “Hoy estoy en ese plan de felicidad y disfrutar mucho, cada viaje, cada partido, cada entreno, cada vacilada… lo disfruto al máximo”.



Tres Rápidas

1. ¿Cuál ha sido el mejor entrenador que ha tenido en su carrera?

“Tengo dos. En la parte de cancha, Óscar Ramírez, y en la parte como persona que te trabaja la cabeza, Javier Delgado.

Me potenció para ser la persona que soy hoy yo, en los dos períodos que lo tuve como profesor. Javier es el tipo que potencializa al jugador usando la cabeza, leyéndote un libro, una motivación, una charla; a veces podés estar jugando mal, pero él te permite con esas herramientas sacar lo mejor de vos.

Óscar en la cancha es un ajedrecista. Tiene esa capacidad de manejar los tiempos y movimientos. Me quedo con los dos un 50/50.

Los dos me potencializaron cada área que el jugador debe llevar acabo, también como comportarse extracancha”.

2. ¿Cuál ha sido el mejor rival que ha enfrentado en su carrera?

Piensa…

– ¿Beckham?…

– “Lo que pasa es que jugamos pocos partidos. Lo que pasa es que en México también tuve  rivales como Oribe (Peralta), Gignac (AndrePierre), Walter Gaitán, Pocho Insúa (Federico),  Chaco Giménez, por nombrar algunos.

Una rivalidad que tuvimos mucho tiempo en las finales, fue con Pepe Cancela. Él era el extranjero de Heredia, yo de Alajuela y nos buscaron porque éramos los conductores de los equipos. Pepe, somos amigos, en la cancha era un jugador brillante con una técnica y  que también sentó un precedente en Costa Rica”.

  • 3. ¿Cuál ha sido el mejor compañero con que has compartido cancha?

“No tengo uno especial. Fueron muchas etapas.
Cristian Oviedo en la mitad de cancha, Marcelo Sarvas en su paso se complementó muy  bien conmigo.
Con McDonald mucho tiempo jugamos yo de mediapunta y él de punta. También con        Froylán Ledezma, nos entendíamos muy bien. Ellos son los que más me ayudaron”.




Contacto: amartinez@futboldecostarica.com