La North American Soccer League en la década de 1970 y después la Major League Soccer en la de 1990 experimentaron con una variación del procedimiento de la definición con respecto al punto de penal.
En lugar de un tiro penal normal, el denominado shootout comenzaba a 35 yardas (32 metros) del arco, teniendo el ejecutante 5 segundos para intentar el tiro haciendo todos los movimientos necesarios para acercarse y tener un buen ángulo de tiro.
Este procedimiento es similar al usado en el penalty del hockey sobre hielo.
Este formato favorecía a los jugadores habilidosos, ya que podían intentar amagues frente al guardameta, como se utiliza habitualmente en la definiciones uno a uno (o mano a mano).
La MLS abandonó el experimento en 2000, siguiendo su tendencia actual a seguir las reglas del fútbol tal como se juega en el resto del mundo.