Finalmente, Carlos Díaz seguirá con el Club Sport Cartaginés. Así lo definió la Junta Directiva, que valorará un castigo para el meta.
Nota previa a conocer que seguía
Se metió por ese tunel, y se desconectó del mundo. Ya temprano de este lunes, decidió prender su celular, y con cabeza fría, explicar su versión de los sucedido la noche del viernes tras el final del encuentro entre Cartaginés y Ramonense en el que tuvo un fuerte choque con un sector de la afición brumosa.
¿Qué pasó al final del partido Carlos?
Primero q nada me arrepiento, no es de profesional lo que hice, pero la reacción se da porque cuando me iba, vi llorando a mi hija y discutir detras de la banca y eso me descontroló.
¿Cree que estuvo bien su reacción, fundamentado en la razón que usted da sobre su hija?
Fundamentada en eso si, porque creo que culaquier padre al q le tocan un hijo reaccionaría así, pero no es ningún ejemplo para nadie y me da pena lo que pasó, pero repito ver discutir a mi hija y más la calentura del partido y las pulsaciones a mil que traía, desencadenaron todo.
¿Qué decirle a la gente que lo estaba viendo?
Pido disculpas públicas, no está bien lo que hice lo acepto, pero tuve un caso de fuerza mayor ya explicado, ahora queda esperar.
¿Pudo hablar con directivos del club, incluso con el fiscal que pide su salida?
Hablé con Walter Acuña, y Carlos Zuñiga, les explique les pedi disculpas, y la aceptaron ahora tienen que reunirse y tomar la decisión de que va a pasar, al fiscal no lo conozco.
¿Es consciente de que se equivocó en una jugada que valio el empate del rival, y en su reaccion del final?
Si claro que me equivoqué y salí mal, pero no es menos cierto que salvé varias veces al equipo, pero a mi no me perdonan nada parece,y claro q acepto las críticas y también la decisión de la junta,siempre ante actos inadecuados, hay consecuencias.
Por último, ¿Qué le dijo su hija?
Que ella se puso mal ante los insultos y le dijo a unas personas que basta y le dijeron de todo de mi persona y no aguantó y empezó a llorar que es algo normal.