Herediano obliga a dos partidos más para definir el título

  • La defensa herediana fue indescifrable para Alajuelense.
  • La serie final abrirá el domingo 15 de diciembre en el Rosabal Cordero.

 

El Alejandro Morera Soto era totalmente rojo y negro, cualquiera hubiese podido pensar al ver el reducto que la taquilla estaba sobrevendida. Los cánticos de los aficionados en la grada acompañaban al reloj que se acercaba a marcar las tres de la tarde, hora a la que dio inicio el duelo.

El estadio fue una olla hirviente de pasión y tensión los 103 minutos que duró en total el juego.

Alajuelense fue quien movió primero el balón, e inmediatamente lo perdió al intentar ir arriba con un pelotazo; precisamente por no intentar jugar en corto no pudo causarle daño al Herediano, que se mostró siempre con un bloque ordenado que juntaba sus líneas para ahogar el juego rojinegro.

La primera media hora los equipos se prestaron parejo el balón. Herediano encontró más espacios, Alajuelense esperaba contragolpear y sumar una cantidad prudente de jugadores al ataque.

Al acercarse el final de la primera mitad, el cuadro manudo logró encimar a los florences y los remates de media distancia eran habituales, unos rebotaban en la defensa, otros llegaban con bastante peligro cerca de la portería.

Entre las jugadas más importantes del primer tiempo, destaca un tiro libre a las afueras del área en favor de la Liga, que se encargó de cobrar el hondureño Alex López. El balón pasó a media altura, muy cerca del palo de mano izquierda del arquero Esteban Alvarado. La mitad este del estadio cantó gol.

El primer tiempo se acabó hasta el minuto 50. El segundo sería una agonía todavía más prolongada.

La Liga intentó llegar al marco centrando el balón y así saltarse la complicada defensa florense, sin embargo, se topaban con otro obstáculo todavía más difícil: Esteban Alvarado.

Los cambios llegaron en ambas escuadras pero no fueron determinantes. El segundo tiempo llegó un poco enfriado y con mucho cálculo desde los banquillos. Alajuelense, con sus balones largos, no dejaba a Herediano avanzar más allá de la media cancha.

Sin embargo, al minuto 67, Randall Azofeifa cobró un tiro libre desde la banda izquierda al borde del área chica y el balón fue cabeceado por Junior Díaz, el guardameta manudo Adonis Pineda quedó congelado viendo como su compañero convertía en propia puerta, y las caras de los aficionados, que estaban rojas por el sol, palidecieron en un silencio que fue sepulcral.

El alma le volvió al cuerpo a los liguistas cuando el central Hugo Cruz hizo la señal de que el gol no contaba, pues dos jugadores rojiamarillos fueron sorprendidos en posición prohibida por el guardalínea William Chow.

Tal y como se narraba antes, Alajuelense careció de paciencia y toque para transportar el balón, y sus incursiones al área llegaban mediante centros que despejaban los heredianos o eran apresados con seguridad por Esteban Alvarado, a quien nadie le logró ganar en las alturas.

Entre centros y llegadas infructuosas, terminaron los ocho minutos que se repusieron para el segundo tiempo. Alajuelense nunca bajó los brazos en búsqueda de al menos un gol que le diera un nuevo aire, pero la indescifrable defensiva herediana no lo permitió y el Team logró salirse con la suya: alargar la serie para definir el campeonato.

Ambos equipos salieron del rectángulo de juego conscientes de que serán detalles los que definan la final. Ambos saben que tienen que salir a buscar ventaja desde el primer minuto en esta nueva serie de 180 minutos, con cautela pero sin contemplaciones, porque como alguna vez dijo Carlos Bianchi: “no puedes ganar un juego si solo juegas a no perderlo”