Crónica de una muerte anunciada

  • Alajuelense sumó su segundo torneo consecutivo sin clasificar a la segunda fase.
  • Cartaginés logró evitar la catástrofe y supo volver en el momento adecuado.

Ni la noche fría, ni la lluvia, ni el mal momento de Alajuelense en la actualidad, fueron impedimento para que los aficionados manudos se hicieran presentes la noche del sábado 11 de noviembre a su casa, la catedral, el Alejandro Morera Soto. En el choque donde la Liga se medía al Cartaginés por la jornada 19 del torneo de apertura 2017, programado para las 7:00 p.m.

Alajuelense se jugaba sus últimas cartas del torneo, un resultado distinto al triunfo significaría la eliminación de los rojinegros del campeonato por segundo torneo consecutivo. Cartaginés, por su parte, buscaba sumar puntos tras un torneo desastroso, cerrar con honor su participación en el campeonato y alejarse de los puestos donde asustan (zona de descenso).

A las 7:02 p.m. el encuentro dio inicio, al ritmo de los bombos y tambores de la barra de Alajuelense, la popular #12, el balón empezó a rodar.

Luego de una buena jugada entre Bryan Jiménez y Orlando Galo, a los cuatro minutos, la afición rojinegra aplaudió el esfuerzo de los jóvenes. En la oncena titular de Alajuelense figuraban, además de los ya citados, varios jugadores haciendo sus primeras armas en el futbol; Adonis Pineda, Darío Alfaro, Jean Carlo Agüero y Barlon Sequeira, seis muchachos que, a los aficionados manudos, les da una satisfacción para pensar en el futuro, tras un año futbolístico desastroso.

El partido avanza, Alajuelense se siente más cómodo en el terreno de juego en 15 minutos. Por su parte, Cartaginés, que a mitad de semana se quedó sin técnico, le costaba mucho tener el balón y llevar peligro al arco defendido por Adonis Pineda. Si de jugadores jóvenes hablamos, los brumosos no se quedaron atrás; Luis Diego Rivas, Sadier Camacho, Joan Arley, Flavio Fonseca y Randall Cordero, le pusieron una gran cuota de juventud a la zaga defensiva blanquiazul.

La facilidad con el balón de José Luis Cordero, ese jugador especial, con buen toque y que hace que la afición disfrute sus jugadas, se traducía a un Alajuelense con carácter y personalidad que se encontraba cerca de abrir el marcador. En 21 minutos, Allen Guevara mandó un tiro de esquina desde la izquierda, Jean Carlo Agüero se elevó cuan largo es y metió un cabezazo letal que sacudió los cordeles del marco defendido por  Luis Diego Rivas. Los manudos que llegaron al Morera estallaron en el grito de gol.

Un minuto después del gol, Cartaginés con un remate de Dylan Flores desde fuera del área, duro y colocado, probó a Adonis Pineda por primera vez. El oriundo de Hojancha se mostró sólido, voló por todo lo alto y envió el balón al tiro de esquina. Los rojinegros en la grada aplaudieron la gran tapada del que esperan sea el recambio natural del experimentado Patrick Pemberton en el arco.

La juventud e inexperiencia de la zaga defensiva brumosa se hizo visible en los minutos siguientes, los jóvenes se mostraron desorientados tras el primer gol. Esto quedó demostrado tras las anotaciones de Alajuelense en los minutos 25 y 30. El primero de ellos llegó tras una escapada del lateral izquierdo, Kurt Frederick; el de Santa Lucía sacó provecho de su velocidad y su zancada para enviar un pase rastrero al área, donde apareció el goleador del torneo, Jonathan McDonald empujó el balón y firmó el dos por cero.

El tercer gol de Alajuelense se generó tras un error del defensor Sadier Camacho. El joven de 22 años dio un mal pase que Bryan Jiménez interceptó, el manudo filtró el balón a McDonald, este remató y el portero Rivas rechazó, sin embargo para su mala fortuna el rebote se lo encontró Barlon Sequeira, quien solo tuvo que terminar de definir la jugada. Con el gol los simpatizantes locales estallaron en júbilo, ilusionados de ver a su equipo con muchas promesas triunfando categóricamente en tan solo 30 minutos de juego.

Al borde del ‘Knock-Out’

La contra parte se notó sorprendida y desconcertada; en el campo se reunieron los 11 blanquiazules para cambiar la cara. Randall Brenesomo líder, le habló a su equipo buscando corregir el accionar. Adrián Leandro, su técnico interino, alzó los brazos como signo de buscar respuestas a lo que le estaba pasando a su equipo. Lo cierto es que luego de esto, el Club Sport Cartaginés reaccionó en el juego, cambios tácticos y anímicos dieron los frutos deseados.

Paolo Jiménez, una de las fichas que se movieron tácticamente tras los goles de Alajuelense, cambió de lado, el veterano volante ofensivo que jugaba por el lado izquierdo ahora se posicionaba a su derecha. Movimiento que rápidamente dio réditos; a los 32 minutos Jiménez dribló un rival y acomodó su cuerpo para mandar un centro, Hernán Fener se encontró solo en el área, el atacante argentino saltó para impactar el balón y enviarlo a las redes defendidas por Adonis Pineda, quien no pudo reaccionar tras una salida en falso.

Cartaginés supo despertarse a tiempo antes de recibir el ‘knock-out’ o ‘KO’, los de la vieja metrópoli volvieron a creer en sí mismos y cada vez se veían más enchufados en el terreno de juego. Como premio, en el último minuto del primer tiempo llegó el tres a dos. Una falta infantil de Orlando Galo por el lado izquierdo, la cual Dylan Flores aprovechó para enviar un centro con veneno que se encontró con la cabeza de Danny Fonseca, el balón se desvió con el cuerpo de Jean Carlo Agüero, quien incurrió en autogol para su infortunio. Los contados aficionados brumosos aplaudieron la reacción de su equipo.

Con esto llegó el medio tiempo; el semblante de los aficionados locales cambió radicalmente, pasaron de la euforia de un 3-0 a la desazón de un 3×2 en pocos minutos. Un Alejandro Morera Soto a un 65% de su capacidad se mostraba cabizbajo, la eliminación estaba cerca, su equipo nunca despertó en el torneo y tuvo muchos altibajos; los mismos altos y bajos que mostró en este primer tiempo.

Al inicio de la complementaria, los de Wilmer López volvieron a entrar con ímpetu y carácter, parecen haber recibido un “jalón de orejas” por ese cuerpo técnico de ADN rojinegro. Un fuerte remate de Kurt Frederick, a los 50 minutos,  era símbolo de la agresividad con la que había entrado la Liga al segundo tiempo. Su afición se volvía a contagiar poco a poco, presionando al árbitro central en la toma de decisiones y alentando a los suyos con cánticos.

El lateral derecho, Orlando Galo de tan solo 16 años, era de los más aplaudidos por la parcialidad rojinegra, se le reconocía esas ganas de comerse la cancha y hacer las cosas bien. El juvenil estaba acoplado en defensa y cuando podía se sumaba al ataque. En 59 minutos cruzó a Hernán Fener de forma crucial mandado el balón al tiro de esquina y al minuto siguiente mandaba un pase de la muerte a Bryan Jiménez que no supo definir y se comió el cuarto gol manudo.

Al minuto 75, Alajuelense estaba mejor en el encuentro y parecía tenerlo controlado, no obstante llegó la paridad en una jugada desafortunada para el portero Adonis Pineda; el arquero salió para quedarse con balón en su área, para su desgracia la cancha mojada le pasó factura, midió mal y salió resbalado. La bola quedó suelta, Giovanni Clunie la recogió y la dio a Randall Brenes para que el mismo anotara el gol. El banquillo brumoso festejo esto por todo lo alto, no todos los días se logra empatar una desventaja de tres goles.

Pineda, por su parte, se mostró afectado luego del gol, recriminándose la acción del empate brumoso. El portero aún no conoce la victoria cuando es titular, sumando tres empates y una derrota en el apertura 2017.

Adiós tempranero

Alajuelense, a 15 minutos de quedar eliminados del torneo de clausura 2017, ocupaba revertir la situación, así que decidió quemar su última carta; Pablo Gabas ingresaba al juego, ese ídolo veterano, ese técnico dentro de la cancha, ese jugador histórico manudo. Esa fue la apuesta del Pato López para que su equipo buscara el gol con su revulsivo.

Gabas entró bien, cual muchacho de 20 años fuese, jugadas a primer toque, dribles y buenos pases, no obstante, no fue suficiente para empatar el juego. A los 85 minutos, el argentino nacionalizado costarricense se enfrascó en una pequeña bronca con algunos jugadores brumosos, fiel reflejo de la impotencia que vivían dentro y fuera de la cancha todos los rojinegros.

El juego, pese a haber sido entretenido y con emociones en ambos marcos, no dejó de ser un reflejo del torneo de ambos equipos. Un accionar muy irregular y mal manejo de los momentos del juego, fue digno de un partido de dos equipos que han cambiado una vez de técnico en lo que va del torneo y que no lograron consolidar una base en 19 fechas de campeonato.

Con el pitazo del central, muchas de las sensaciones en los de la gradería fueron de satisfacción al ver tantos cachorros dando sus primeros pasos y consolidándose en la máxima categoría, en busca de una razón para hacerle buena cara al mal momento de su equipo. Así llegó el final, así se consumió la eliminación de Alajuelense en el torneo…


Foto: Facebook Club Sport Cartaginés